Gotemburgo tiene la mayor red de tranvía de los países nórdicos: doce líneas y 132 paradas para una ciudad de medio millón de habitantes. Con eso llegas literalmente a todo, incluido el barco al archipiélago.
Aquí no hay metro y no hace falta: el tranvía circula desde 1879, tiene doce líneas, 132 paradas y 161 kilómetros de vía, y es la red tranviaria más grande de los países nórdicos.
Todo pasa por el centro —Brunnsparken es el nudo— y desde ahí se abre en abanico: a Angered y Bergsjön al noreste, a Frölunda y Tynnered al suroeste y a Saltholmen, que es donde arrancan los ferries del archipiélago.
La ciudad es plana, compacta y está cortada por canales; el centro se anda en veinte minutos de punta a punta. El tranvía se usa para los saltos: Liseberg, Slottsskogen, Saltholmen, Volvo.
Y una particularidad que conviene saber: desde el 1 de julio de 2026 los abonos de 30 días bajaron a la mitad de precio. Es una decisión política local y cambia bastante el cálculo si vas a estar más de una semana.
Gotemburgo se lleva mal con las listas de tres cosas. Estas siete son las que a nosotros nos parece que la explican.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Gotemburgo.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
Lo gestiona Västtrafik y el billete vale para tranvía, autobús y los ferries del archipiélago. Casi todo lo que te interesa está en la zona A.
Si vas al archipiélago, el billete de un día es la mejor compra del viaje: cubre el tranvía hasta Saltholmen, el ferry de ida, el salto entre islas y la vuelta.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del tranvía de Gotemburgo. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
Landvetter está a unos veinticinco kilómetros y no tiene tren: el enlace es por carretera y funciona bien.
El autobús del aeropuerto es la opción por defecto y te deja en el nudo de tranvías, así que el enlace con el hotel es inmediato.
Dos días completos dan para el centro, Haga, Slottsskogen y un museo. El tercero se lo lleva entero el archipiélago, y es el que más recordarás.
El billete sencillo de zona A cuesta 38 kr y el de un día, 125 kr. El abono de 30 días bajó a 445 kr el 1 de julio de 2026, la mitad de lo que costaba antes.
Sí. Los ferries del archipiélago sur, que salen de Saltholmen, están dentro del sistema de Västtrafik: el mismo billete cubre el tranvía y el barco.
Estocolmo es más monumental y más cara; Gotemburgo es más pequeña, más relajada y tiene mejor acceso al mar abierto. Si es tu primer viaje a Suecia, Estocolmo; si buscas costa y menos gente, Gotemburgo.
De mayo a septiembre, con el archipiélago abierto y luz hasta tarde. En invierno la ciudad funciona igual de bien pero con muy pocas horas de sol, y los ferries reducen frecuencias.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.