Riad ha pasado de ser una ciudad imposible sin coche a tener seis líneas de metro en poco más de un mes de aperturas. Es el cambio de movilidad más brusco que hemos visto en una capital, y todavía no está en casi ninguna guía de viajes.
Las tres primeras líneas abrieron el 1 de diciembre de 2024, otras dos el 15 del mismo mes y la última el 5 de enero de 2025. Es decir: toda la red se puso en marcha en cinco semanas. Nada de lo que leas escrito antes de 2025 sirve para moverte por Riad.
La línea 1 (azul) es la columna: recorre Olaya y King Abdulaziz Road de norte a sur y enlaza el distrito financiero KAFD, las torres de Olaya y el Riad histórico —Museo Nacional, Al Bat’ha, Qasr Al Hokm—. Con ella sola ya haces la mayor parte de una visita.
La línea 4 (amarilla) es la del aeropuerto y la línea 5 (verde) la de los ministerios. Las líneas 2, 3 y 6 cruzan la ciudad de lado a lado y sirven sobre todo a quien vive aquí.
Lo que hay que entender de Riad es la escala: es una ciudad enorme y plana, pensada para el coche, con distancias que no se andan. El metro no la convierte en Ámsterdam, pero sí convierte los tres o cuatro trayectos largos del día en algo trivial. Para el último kilómetro, taxi o aplicación.
Riad no es una ciudad de callejear: es una ciudad de destinos concretos. Estos son los que nos parecen que valen el viaje.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Riad.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
La tarifa de Riad no va por distancia sino por tiempo: compras dos horas, tres días o un mes, y dentro de ese periodo viajas sin límite en metro y autobús, con los transbordos incluidos.
Con dos o tres desplazamientos largos al día, el bono de tres días se amortiza el primero. Se compra y se valida con la aplicación darb, que conviene instalar antes de llegar.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de Riad. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
El aeropuerto Rey Jalid tiene metro propio desde diciembre de 2024, y eso ha cambiado por completo la llegada a la ciudad.
Si llegas de día y no vas cargado, la línea 4 y un cambio en KAFD te dejan en el centro por cuatro riales. Si aterrizas de madrugada, ni te lo plantees: taxi.
Tres días completos dan para Diriyah, el Museo Nacional, el casco histórico y una excursión al desierto. Con dos se ve la ciudad pero te quedas sin lo de fuera, que es justamente lo mejor.
Ahora sí, algo impensable hace dos años. Con las seis líneas de metro y un VTC para el último kilómetro se hace todo. Lo que sigue necesitando coche o excursión es salir de la ciudad.
El billete de dos horas cuesta 4 SAR en clase normal y 10 SAR en primera, con viajes ilimitados en metro y autobús durante ese tiempo. Los bonos son de 20 SAR (3 días), 40 SAR (7 días) y 140 SAR (30 días).
Sí, la línea 4 (amarilla), con tres estaciones en las terminales. Termina en KAFD, donde se enlaza con la línea 1 hacia el centro. Cierra a medianoche, así que para vuelos nocturnos hace falta taxi.
La delincuencia común es muy baja y no es un problema práctico. Lo que sí conviene es informarse de las normas locales de conducta antes de ir: son distintas de las europeas y se aplican.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.