Calcuta tiene el metro más antiguo de la India —1984— y una de las tarifas más baratas del mundo. También tiene la fama de ser una ciudad difícil. Lo segundo se desmonta el primer día; lo primero es la mejor herramienta que tienes para conseguirlo.
Hay cinco líneas en servicio, pero para un viaje la que importa es la azul (Dakshineswar–Kavi Subhash): 26 estaciones que recorren la ciudad de norte a sur pasando por debajo de casi todo lo que vas a querer ver. Es la línea original, la de 1984.
La verde (Howrah Maidan–Salt Lake Sector V) es la nueva joya: cruza el río Hugli por debajo, algo que en India no había hecho nadie, y conecta la estación de tren de Howrah con el centro en minutos. La amarilla llega al aeropuerto.
El resto —morada y naranja— sirven a barrios del sur y del este y probablemente no las uses.
Lo importante: arriba, la calle es lenta. El tráfico de Calcuta convierte cuatro kilómetros en cuarenta minutos. Abajo, esos mismos cuatro kilómetros son ocho minutos y treinta rupias. Ésa es toda la diferencia entre un día que cunde y uno que no.
Calcuta no se ve, se recorre. Estos siete son los que a nosotros nos parece que explican mejor la ciudad.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Calcuta.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
La tarifa va por distancia, en tramos, y es de las más baratas del mundo: el viaje más largo de la red cuesta menos que un café en España.
El domingo es el día a tener en cuenta: con el metro arrancando a las diez menos diez, la mañana se hace en taxi o no se hace. Merece la pena reorganizar el itinerario alrededor de eso.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de Calcuta. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
El aeropuerto Netaji Subhas Chandra Bose tiene metro desde hace poco: la línea amarilla, cuatro estaciones entre Noapara y la terminal.
Con equipaje ligero y de día, el metro. Con maletas grandes, de noche o en hora punta, el taxi prepago del mostrador oficial y sin negociar en la acera.
Tres días completos dan para el eje colonial, el norte de los talleres y los templos, y una jornada de mercados y comida. Con cuatro entra Dakshineswar y Belur sin prisa.
Entre 5 y 30 rupias según la distancia: 5 ₹ para uno o dos estaciones y 30 ₹ para los trayectos más largos de la red. Es de los metros más baratos del mundo.
Sí, por la línea amarilla, que une Noapara con la estación de Jai Hind (Airport). Desde Noapara se enlaza con la línea azul para bajar al centro. Con equipaje voluminoso o de madrugada sigue siendo mejor el taxi prepago.
Es una de las grandes ciudades indias con menor índice de delitos violentos y no da problemas al viajero. Lo habitual: cuidado con los timos en las puertas de los templos y con los taxis sin taxímetro.
En septiembre u octubre, según el calendario lunar. Es el gran festival de la ciudad y lo transforma por completo: pabellones en cada barrio, multitudes toda la noche y un metro que amplía horarios. Si coincides, ve; si buscas tranquilidad, evítalo.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.