A Varsovia la reconstruyeron entera a partir de fotografías y cuadros después de 1945. Saber eso antes de pisar el casco antiguo cambia por completo lo que ves: no es una ciudad medieval, es un acto de voluntad.
El metro de Varsovia son dos líneas y 38 estaciones. La M1 (azul) va de norte a sur, de Młociny a Kabaty; la M2 (roja) de este a oeste, de Bemowo a Bródno. Se cruzan en un único punto: Świętokrzyska.
Eso hace que la red sea trivial de usar —o vas en un eje o en el otro, y como mucho cambias una vez— pero también que deje huecos. Varsovia es muy grande y muchas cosas quedan lejos de las dos líneas.
Ahí entra el tranvía, que es denso, viejo y cubre lo que el metro no. Y el billete es el mismo, así que la combinación metro + tranvía es la forma real de moverse.
El casco antiguo, por cierto, no tiene estación propia. Se llega a Ratusz Arsenał con la M1 o a Nowy Świat-Uniwersytet con la M2, y se termina andando por la Ruta Real, que es parte del plan.

Varsovia no se entiende sin su siglo XX, así que aquí hay más museos de lo habitual. Merecen la pena todos los que salen.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Varsovia.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
Lo gestiona ZTM y el billete vale para metro, tranvía, autobús y los trenes de cercanías dentro de la ciudad. Va por tiempo, no por número de viajes.
El billete por tiempo es más generoso de lo que parece: en 75 minutos caben dos museos separados y un tranvía en medio. Compra ése, no sencillos.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de Varsovia. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
Varsovia tiene dos aeropuertos y conviene no confundirlos: Chopin está dentro de la ciudad y Modlin, a cuarenta kilómetros.
Desde Chopin, tren y billete urbano: veinte minutos y cuatro zlotys y pico. Es de los accesos con mejor relación calidad-precio de Europa.
Tres días completos: uno para el casco antiguo y la Ruta Real, otro para los museos del siglo XX —el Alzamiento y POLIN— y un tercero para Praga, Łazienki y Wilanów.
El billete de 75 minutos en zona 1 cuesta 4,40 zł e incluye transbordos ilimitados en metro, tranvía y autobús. El de 90 minutos con zona 2 cuesta 7,00 zł.
En metro no, pero sí en tren: los servicios S2 y S3 salen de la estación bajo la terminal, tardan veinte minutos y están cubiertos por el billete urbano normal. El S3 enlaza con la línea M1 en Warszawa Gdańska.
Cracovia es más bonita y más turística; Varsovia es más grande, más moderna y explica mejor la Polonia de hoy. Si sólo vas a una y buscas postal, Cracovia. Si te interesa el siglo XX, Varsovia sin dudarlo.
Sigue siendo claramente más barata que Europa occidental para comer, beber y moverse, aunque ha subido bastante. Los museos son asequibles y varios tienen un día gratuito a la semana.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.