El Cairo tiene el metro más antiguo de África y la ciudad con peor tráfico del continente. Las dos cosas están relacionadas: bajo tierra, un trayecto que en superficie es una hora se resuelve en quince minutos por menos de medio euro.
El metro abrió en 1987, el primero de África y del mundo árabe. Son tres líneas: la 1 (Helwan–New El-Marg) recorre la ciudad de norte a sur por la orilla este; la 2 cruza el Nilo hacia Guiza; y la 3 va de este a oeste y sigue creciendo.
El nudo del sistema es Sadat, bajo la plaza Tahrir, donde se cruzan la 1 y la 2 y donde sale el Museo Egipcio. Prácticamente cualquier plan del centro pasa por ahí.
La tarifa va por número de estaciones, en cuatro tramos, y es baratísima incluso para el bolsillo local. Hay vagones reservados para mujeres, señalizados en el andén, y se respetan.
Lo que el metro no resuelve del todo es el Cairo islámico —Khan el-Khalili, la Ciudadela, las mezquitas— donde deja cerca pero no en la puerta, y donde el último tramo se hace andando o en taxi.
Con las pirámides dentro, evidentemente, pero sin que se coman el viaje: El Cairo ciudad da para tres o cuatro días largos.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a El Cairo.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
La tarifa va por número de estaciones, en cuatro tramos. Es de los metros más baratos del mundo y también de los más llenos.
El metro es, con diferencia, la mejor decisión de transporte que puedes tomar en El Cairo: en superficie los mismos trayectos multiplican por cuatro el tiempo y por veinte el precio.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de El Cairo. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
El aeropuerto internacional de El Cairo está al noreste y la línea 3 se ha ido acercando, aunque el enlace final sigue siendo por carretera.
Si llegas cansado o de noche, VTC con la tarifa cerrada en la aplicación. El ahorro del transporte público no compensa la primera hora en El Cairo.
Cuatro días completos: uno para Guiza y su museo, otro para el Cairo islámico, otro para el copto y el museo de Tahrir, y un cuarto para Saqqara y Menfis, que son la otra mitad de la historia y casi nadie visita.
Va por tramos de estaciones: 10 EGP hasta nueve estaciones, 12 EGP de diez a dieciséis, 15 EGP de diecisiete a veintitrés y 20 EGP a partir de veinticuatro.
No hasta la puerta. El metro llega a la estación de Giza, en la línea 2, y desde ahí quedan unos diez kilómetros que se cubren en taxi corto o autobús. Aun así es mucho más rápido que cruzar la ciudad entera en coche.
Para el viajero, sí en términos de delincuencia violenta. Lo que hay es insistencia comercial constante en las zonas turísticas y algún timo clásico en la explanada de Guiza. Conviene contratar guías y caballos por canales formales, no en la puerta.
Sí. Está junto a las pirámides y ha ido recibiendo buena parte de la colección que estaba en Tahrir, incluido el ajuar de Tutankamón. Lo lógico hoy es combinarlo con la visita a Guiza en la misma jornada.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.