Milán tiene el metro más útil de Italia y la fama de ser la ciudad menos interesante del país. Lo primero es cierto. Lo segundo lo dice gente que estuvo cuatro horas entre el Duomo y la estación.
Cinco líneas —M1 roja, M2 verde, M3 amarilla, M4 azul y M5 lila— y una ciudad compacta. Después de Roma, la sensación es de alivio: casi todo lo que vas a querer ver tiene parada a menos de diez minutos andando.
El centro se organiza en anillos alrededor del Duomo. Dentro del primero está casi toda la postal; el segundo es donde la ciudad se pone interesante de verdad —Navigli, Isola, Porta Venezia— y ahí el metro es lo que marca la diferencia entre ver dos barrios o cinco.
La única trampa está en el bolsillo: en Milán hay que fichar también al salir si pagas con tarjeta contactless. Si no lo haces, el sistema te cobra la tarifa máxima.
Con el Duomo dentro, porque no ir sería raro, pero no el primero.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Milán.
Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.
Toda la ciudad está en la misma zona tarifaria (Mi1–Mi3), así que el billete urbano vale para cualquier trayecto dentro de Milán.
Con el tope de 7,60 € al día pagando con tarjeta, el abono de tres días (15,50 €) sólo compensa si vas a hacer más de dos viajes diarios los tres días. Nosotros acabamos pagando por viaje.
Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de Milán. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.
Milán tiene tres aeropuertos y el más habitual para vuelos desde España es Malpensa, que está lejos de verdad: 50 km.
Si tu hotel está por Brera, Cadorna o los Navigli, bájate en Cadorna: está más céntrica que Centrale y el tren tarda menos.
Merece dos días. La fama de aburrida viene de que la mayoría sólo ve el Duomo y la Galleria, que es la parte menos interesante. Navigli, Brera, el Cimitero Monumentale y la Fondazione Prada cambian bastante la impresión.
2,20 € el billete urbano, válido 90 minutos. Pagando con tarjeta contactless es el mismo precio por viaje y nunca pasas de 7,60 € al día. Hay que fichar también al salir.
Prácticamente no. Entran 35 personas por turno y las entradas se agotan con meses de antelación. Se libera algún hueco de última hora en la web oficial, pero contar con ello es arriesgado.
En tren regional desde Cadorna (a Como Nord Lago, que deja en el paseo) o desde Centrale (a Como San Giovanni). Unos 40-60 minutos según el tren. Es la excursión de un día más fácil de la ciudad.
Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.