Qué hacer en Roma y cómo moverte por la ciudad

Roma tiene tres líneas de metro para veinte siglos de ciudad. Suena a problema y en realidad es la clave para organizar el viaje: si sabes qué te deja el metro en la puerta y qué no, dejas de perder mañanas enteras.

Estuvimos en Roma en marzo de 2024Actualizado en 2026

Lo primero: el metro de Roma no va donde crees

La red tiene tres líneas —A, B y C, más el ramal B1— y se cruzan en dos puntos: Termini (A con B) y San Giovanni (A con C). Ya está. Comparado con Madrid o Milán es una red diminuta para una ciudad de este tamaño.

El motivo es el que imaginas: cada vez que se excava en Roma aparece algo, las obras se paran y la línea tarda décadas. La línea C lleva construyéndose desde 2007 y todavía no ha llegado al centro histórico.

La consecuencia práctica es la que importa: buena parte del centro histórico no tiene metro. El Panteón, Piazza Navona, Campo de’ Fiori, Trastevere y la Fontana di Trevi no tienen parada propia. Al Coliseo y al Vaticano sí te deja en la puerta.

Así que el reparto real de un día en Roma es: metro para los saltos largos, y andar —o el tranvía 8— para el centro. Cuando lo asumes, la ciudad se vuelve muchísimo más fácil.

Siete planes, y cómo llegar a cada uno

Ordenados por lo que a nosotros nos parece que merece más la pena, no por lo que sale primero en las listas. Cada uno con su parada.

1
Coliseo, Foro y Palatino, en ese orden
La entrada es conjunta para los tres, así que da igual por dónde empieces — pero el Foro con sol de mediodía y sin sombra es duro. Empezar por el Palatino, bajar al Foro y dejar el Coliseo para el final funciona mejor, y de paso esquivas el grueso de los grupos.
B
Colosseo — Sales del metro y lo tienes enfrente. Es la parada más literal de Roma.
2
Los Museos Vaticanos por la tarde
Casi todo el mundo va a primera hora, que es justo cuando peor está. Las últimas franjas de la tarde tienen bastante menos gente. Reserva sí o sí: sin entrada anticipada la cola es de las que arruinan un día.
A
Ottaviano — Cipro, la siguiente, deja más cerca de la entrada de los museos.
3
Perderse en Trastevere al anochecer
El barrio con más vida de Roma y, en nuestra opinión, el mejor plan de la ciudad a partir de las siete. Calles estrechas, gente cenando en la calle y menos escenografía turística que el centro.
sin metro
Aquí el metro no llega. Se va en el tranvía 8 desde Piazza Venezia, o andando cruzando la isla Tiberina.
4
El Panteón, y entrar de verdad
Mucha gente lo fotografía desde fuera y sigue. Merece entrar, quedarse un rato bajo el óculo y esperar a que se despeje. Es el edificio mejor conservado de la Roma antigua y sigue teniendo la cúpula de hormigón sin refuerzo más grande del mundo.
A
Barberini — Unos 15 minutos andando, pasando por la Fontana di Trevi.
5
Testaccio, para comer donde come Roma
Barrio de mercado, sin postal y con la mejor relación entre lo que pagas y lo que te ponen. Si en el centro te ha tocado una carbonara regular, aquí se arregla.
B
Piramide — Diez minutos andando. La pirámide de Cestio está en la propia salida.
6
La Via Appia Antica un domingo
Los domingos cortan al tráfico el tramo principal y se convierte en un paseo entre tumbas romanas y campo, a media hora del centro. Es el plan menos turístico de esta lista y el que más nos gusta.
A
Colli Albani — Y desde ahí el autobús 660 hasta la tumba de Cecilia Metella.
7
La galería Borghese, si reservas a tiempo
Entrada por turnos de dos horas y aforo limitado, así que hay que reservar con antelación real. A cambio es la visita más cómoda de Roma: nunca hay agobio dentro.
A
Flaminio — Se cruza Villa Borghese andando, que ya es parte del plan.

Y la aventura que montamos aquí

Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta con esta página delante. Esto otro lo montamos nosotros: es la misma idea de siempre —no sabes qué te toca hasta el día antes— aplicada a Roma.

GO ORANGE
Una mañana en la Appia Antica, sin saber qué toca
La versión Go Orange de Roma es la que menos se parece a una visita guiada: te dejamos en un punto de la Via Appia Antica un domingo, con el tráfico cortado, y a partir de ahí el plan lo abres tú. Puede ser bici por la calzada romana, puede ser bajar a unas catacumbas, puede ser las dos cosas. Lo sabrás el día antes.
  • La actividad, montada y reservada
  • Material y seguro
  • Monitor local
  • Punto de encuentro con parada de metro

Eliges desde dónde sales y a dónde vas, y te decimos qué cuesta la aventura y qué te costaría llegar. El vuelo y el alojamiento los reservas tú: no somos agencia de viajes y no queremos serlo.

Cómo funciona el transporte, en cuatro datos

Roma tiene una virtud que agradecerás: tarifa única. No hay zonas dentro de la ciudad, así que el billete cuesta lo mismo vayas dos paradas o cruces la red entera.

Billete sencillo (BIT)
1,50 €
Vale 100 minutos e incluye los transbordos con autobús y tranvía, pero sólo una entrada al metro.
Pagar con la tarjeta del banco
1,50 € por viaje
Acercas tarjeta contactless, móvil o reloj al torno. En 24 horas el mismo soporte nunca pasa de 8,50 €: el tope se aplica solo.
Horario
05:30 – 23:30
Viernes y sábados el último tren se retrasa hasta la 01:30 aproximadamente.
Horas punta
7:30–9:30 y 17:00–19:30
En días laborables. Si puedes mover una visita fuera de esas franjas, notarás la diferencia.
Fuente: ATAC · Metrebus Roma. Verificado el 31/08/2026.

El tope diario de 8,50 € es la razón por la que casi nunca compensa un abono turístico si vas a pagar con tarjeta: pagando por viaje nunca gastas más de eso al día, y muchos días gastarás bastante menos.

Si quieres el detalle línea por línea —qué estaciones tiene cada una, qué hay alrededor de cada parada y cómo calcular un trayecto concreto—, lo tenemos todo en nuestra guía del metro de Roma. Es una de las webs que publicamos nosotros y es gratuita.

Del aeropuerto al centro

Fiumicino tiene dos trenes y la diferencia entre ellos son seis euros y a qué estación quieres llegar.

Leonardo Express
14 €32 min
Directo a Termini, sin paradas. Sale cada 15 minutos en las franjas de más tráfico. Desde el aeropuerto, de 05:38 a 00:23.
Tren regional FL1
8 €30–45 min
No pasa por Termini. Para en Trastevere, Ostiense, Tuscolana y Tiburtina. Si te alojas en Trastevere o cerca de Piramide, es más barato y además te deja más cerca.

Regla sencilla: si tu hotel está junto a Termini, el Leonardo Express. Si estás en Trastevere o en la zona de Ostiense, el FL1 y te ahorras seis euros y un transbordo.

Fuente: Trenitalia. Verificado el 31/08/2026.

Cuatro cosas que agradecerás saber antes

Las distancias del centro engañan
En el plano el centro histórico parece grande y se cruza andando en media hora. Reservar hotel dentro de ese perímetro ahorra más tiempo que cualquier abono de transporte.
El agua de las fontanelle es potable
Los pilones de hierro que hay por toda la ciudad —las nasoni— dan agua potable y fría. Con una botella reutilizable no vas a comprar agua en todo el viaje.
Muchas iglesias piden hombros cubiertos
San Pedro y varias basílicas no dejan entrar con tirantes ni pantalón muy corto, y en verano pilla a mucha gente. Un pañuelo en la mochila lo resuelve.
El metro cierra antes de lo que crees
A las 23:30 entre semana. Si cenas tarde —y en Roma se cena tarde— cuenta con volver en autobús nocturno o andando.

Preguntas frecuentes

Tres días completos dan para el Coliseo con su entorno, el Vaticano y el centro histórico sin ir corriendo. Con cuatro entra Trastevere sin prisa y algo fuera del circuito, como la Via Appia. Con dos se puede, pero se ve poco y se anda mucho.

Normalmente no, si vas a pagar con tarjeta contactless. El sistema aplica solo un tope de 8,50 € cada 24 horas, así que pagando por viaje ya tienes el equivalente a un bono diario sin comprar nada. Y como buena parte del centro se hace andando, es raro llegar siquiera a ese tope.

No hay parada propia. La más cercana es Barberini, en la línea A, a unos cinco minutos andando. Lo mismo pasa con el Panteón y Piazza Navona: el metro te deja cerca, pero el último tramo es a pie.

Sí, en el sentido habitual. Lo que sí hay es carterismo en las líneas y los autobuses más turísticos, sobre todo en la A entre Termini y Ottaviano y en el autobús 64. No es un drama, pero la mochila delante en esos trayectos no sobra.

Depende de a qué vayas. Cerca de Termini es lo más práctico si llegas en tren y vas a moverte mucho, aunque el barrio no sea bonito. Monti y Trastevere son mucho más agradables para pasear y cenar. La zona del Vaticano es tranquila y está bien conectada por la línea A.

¿Y si te apetece que te sorprendan?

Esto es lo que hacemos cuando viajamos. Lo otro que hacemos es montar aventuras en las que no sabes qué actividad te toca hasta el día antes — de momento, en España.

Danos tus datos y te llamaremos.